Hoy era el día en que cargaba el Mini, con la ayuda de mi hermano y un amigo, en un camión para llevarlo al sitio donde me lo van a pintar.

El camión era perfecto, parecía que estaba hecho a medida ya que cabía justo. Cuando digo justo es justo:

Para bajarlo una vez en el taller dispusimos de un toro mecánico que facilitó mucho el trabajo, ya que con las puertas, capó y maletero, el Mini empieza a pesar.

Ahora, a esperar que en el taller lo metan en la cabina. Al final va en blanco de Subaru y el techo negro también el utilizado en Subaru.

 


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