Este post va dedicado a todo aquello que en este tiempo he ido aprendiendo. Pequeños trucos, cosas que te das cuenta que es mejor seguir para que la restauración de tu coche clásico sea y vaya mucho mejor. Trucos que aprendes a base, muchas veces, de cometer errores pero que te sirven para mejorar (siempre y cuando estés dispuesto).

1. Se ordenado

Se ordenado

Cuando empiezas a tener un volúmen alto de herramientas, ser ordenado es una ventaja a la hora de encontrar esa llave que necesitas, ese destornillador o martillo. Si te acostumbras a dejar las cosas en su sitio, acudirás directamente a su lugar y ahí estará, de lo contrario puede ser que esa herramienta esté dejada en una estantería, en el suelo o vete a saber donde.
Resultado: acabarás desesperado y de mala leche hasta que la encuentres.

2. Sin prisas pero sin pausa

Las prisas y el ansia no son buenas consejeras a la hora de restaurar tu coche. Desmontar sin categorizar, sin etiquetar y sin guardar con un orden puede jugarte malas pasadas. A corto plazo no hay problema, acabas de desmontar y sabes exactamente donde iba esa pieza o ese tornillo, pero pasadas unas semanas ese tornillo que es igual a los 200 que has ido desmontando se convierte en todo un desconocido.

Mete todo en bolsas, escribe en la bolsa la pieza que es (aunque sea muy simple) e incluso haz pequeñas anotaciones (ej. lado de la derecha o se monta encarando el borde concavo con la guía de la puerta).

En este punto cabe destacar la instalación eléctrica. Marca todos aquellos cables con por ejemplo cinta de carrocero en donde puedes anotar a que corresponde ese cable o donde va conectado. Hazlo con todos, apunta luces cortas, encendido, positivo a batería….

3. Pon los tornillos encarados

Tornillos encarados

Este paso es muy importante para que todo concuerde. Al desmontar una pieza lo más seguro es que esta, haya salido tras quitar x tornillos, tuercas y/o arandelas. Pues bien, una vez sacada la pieza, pon esos tornillos, tuercas, arandelas o lo que sea en su sitio, sin coger nada pero encaradas en su sitio.

Ten en cuenta que si desmontas y dejas en una bandeja 20 tornillos de diferentes piezas, llegará un momento en que perderás el control y no sabrás cual era su hueco. Así que, desmonta y encara. Lo mismo que antes, al principio te acordarás, pero conforme pase el tiempo te irás olvidando.

4. Guarda todo hasta que acabes con la restauración

A no ser que sea algo inservible e irrecuperable (y te diría que ni eso) no lo tires, en serio, te puede servir en cualquier momento para saber como iba colocado, para reutilizar solo una parte de esa pieza o simplemente para pedir el recambio adecuado. Aquí entra la ley de Murphy, no te hace falta hasta que lo tires y si no te lo crees haz la prueba.

5. Haz foto a todo

Además de ser un buen recuerdo y acordarte de todas las fases de la restauración, hacer fotos a todo es muy muy recomendable. Hoy en día, con las cámaras digitales, se acabó eso de tener disponibles únicamente 24 o 36 fotos, ahora las tarjetas acumulan cientos de fotos. Esas fotos son un documento gráfico de como iba montada esa pieza que ahora no te encaja. Gracias Paco por el consejo.

¿Y tú, tienes algún otro consejo que sirva a la hora de llevar a cabo una restauración?