LA HISTORIA DE MI MINI 1971-2011

Supongo que en esto de los coches clásicos cada uno tiene su historia. Seguramente todos tenemos en común la afición por la mecánica, trabajos manuales, etc… Y luego hay una parte de sentimental que nos lleva a usar coches sin tanta electrónica, ni CV, ni modernos sistemas de confort o seguridad. Pero nosotros somos felices con nuestros viejos “cacharros” y la gente nos mira en ocasiones más que si fuéramos con un superdeportivo o una berlina de lujo.

En mi caso el Mini 850 lleva en la familia el mismo tiempo que tengo yo, es decir 40 años, ya que se lo regaló mi padre a mi madre cuando yo nací e hicimos bien en conservarlo todo este tiempo. Con lo cual podéis imaginar la cantidad de anécdotas y aventuras que hemos vivido en él, no solo mi familia (todos los hermanos aprendimos a conducir en él, en parte también porque supongo que mi padre no quería ver su coche aplastado contra un muro, bordillo,…), sino también mis amigos y conocidos que han vivido diferentes experiencias.

Estado Mini César 2004

Para mi conducirlo siempre ha sido un placer. Incluso habiendo otros coches en casa, siempre me sentía feliz sacando este de marcha por la ciudad (qué bien aparcaba en Madrid en cualquier sitio, a veces metiéndolo a pulso entre 3 ó 4 para no hacer demasiadas maniobras) o haciendo excursiones. En los viajes largos me sentía como un piloto de aviación cruzando el atlántico por primera vez en la historia, siempre pendiente de los relojitos de temperatura, presión de aceite,… La verdad es que habría tantas cosas que contar que necesitaría casi un libro.

Lo que más recuerdo fue el día que, tras una temporada parado por avería, me decidí a sacar el motor y restaurarlo. Mi padre por aquel entonces estuvo a punto de mandarlo al desguace y fue entonces cuando “oficialmente” consideré que el coche era mío. Tendría yo 25 años, estudiaba Ingeniería Industrial en Valencia, y mi familia y el mini estaban en Madrid. Así que como me venía muy bien el coche en Valencia, le saque el motor y empecé a restaurarlo.

Motor Mini César

Lo primero era hacer funcionar el motor y luego ya vendría el interior, chapa,… De modo que empecé a desmontar piezas los fines de semana que iba a Madrid, me las llevaba a Valencia y allí a ratos las iba limpiando, ajustando,… Cómo pesaba la maleta en el tren o autobús con la ropa y una culata, o el carburador, radiador, etc! Mi familia y amigos flipaban. En el piso de estudiantes de Valencia el trastero se convirtió en El Taller, y siempre había alguna pieza, grasa, papeles de periódico, botes de limpieza, alguna herramienta básica… Y así, poco a poco fui restaurando y montando el motor hasta que llegó el día de arrancarlo. Que felicidad, que ilusión, darle a la llave y ver qué pasaba! Pero claro, como era de esperar, nada. Por aquel entonces no había ni internet (muy poco extendido), ni foros, ni manuales en pdf, ni gaitas, y tenías que tirar de amigos, contactos,… así que lo acabe remolcando hasta el taller cercano de confianza para que me lo arrancasen. Al día siguiente me llamaron que ya estaba: era un simple fallo de las pipas de las bujías. Allí me fui a recogerlo y a empezar a disfrutarlo. Cuando fui a casa lo primero que hice fue llamar a mi padre para que lo viese funcionando, ya que el día que llegó a casa y vio el coche con el motor fuera, no confiaba mucho en volver a verlo funcionando, además de estar el garaje ocupado por piezas durante un largo tiempo y tener que usar todas sus herramientas, que por otra parte yo nunca volvía a dejar en su sitio y se mosqueaba mucho cuando las necesitaba y no estaban allí.

De modo que una gran satisfacción la cual me supuso que mi madre me pagase una pintadita completa del coche, no de gran calidad y además de un color que no era exactamente el “British Green” original, pero que quedó bastante aparente.

A partir de entonces me lo lleve a Valencia y era mi coche habitual para ir a la Universidad y salir por ahí. Una maravilla!!! Un buen equipo de música (en realidad era un amplificador-ecualizador que tenía el mismo tiempo del coche al que le conectaba primero un walkman y luego un cd portátil) y a disfrutarlo.

Interior Mini César

Siento el rollo, pero no podía empezar este post sin una introducción histórica. A medida que avance ya iré contando mas cosillas si es que no os aburre demasiado. Insisto, hay mucho de sentimental en todo esto.

16/11/11 PRIMEROS PASOS PARA LA RENOVACION

Mini César

Mini César a restaurar

Ahora lleva el coche parado cerca de 8 años por falta de tiempo para arreglar un problema de frenos y porque la familia me ha “restringido” los hobbies, y me he decidido a volver a ponerlo en funcionamiento, esta vez con una restauración a fondo. Primero he tenido que hacer hueco en el garaje y ahora estoy en la fase de volver a arrancarlo, ya que antes de soltar el motor, quiero ver que fallos tiene (fugas en circuitos de refrigeración y aceite, retenes, piezas defectuosas, ajuste de embrague…). Una vez visto, le tocara volver a descansar una temporada más para “resucitar” como nuevo. Espero no gastar mucho dinero pero ya se sabe, una vez que te metes en ello… Quiero darle un toque mas racing (el tuning me suena más macarra y es más moderno) con unas llantas y aletines bonitos y el resto dejarlo casi original. El pobre no ha tenido apenas piezas nuevas en su vida, o muy escasas, ya que no tenía pasta para gastar. Me he recorrido desguaces en diferentes provincias, pero ya las últimas veces que iba no se encontraban apenas Minis. Con las facilidades de compra de hoy en día en todo el mundo, creo que  llevara unas cuantas piezas nuevas, aunque todo lo que pueda será restaurado.

Mini César lavado

Lavado trasera Mini César

Me muero de ganas por volver a oír rugir ese motorcillo que tantas aventuras ha vivido… Seguiré avanzando y contando.

30/11/11 POR FIN!

Después de dos semanas pegándome con el sistema eléctrico, por fin he vuelto a oír el motor en marcha. He aprendido más de bobinas, condensadores, y baterías,… que en la universidad!! Tras tirar el coche por la cuesta, aun sin frenos por aquel problema que lo dejó aparcado estos años, y no dar ni un solo petardazo, algún problema tenía que tener. Por de pronto la batería estaba KO, y la bobina también. He comprado unas nuevas, pero seguía sin dar chispa la bujía y así, difícil que arrancase. De modo que he desmontado y limpiado el carburador, vaciado toda la gasolina y la he sustituido por una nueva, pero solo cuando he desmontado todo el distribuidor y lo he dejado mas o menos ajustado he conseguido la primera chispa. Un par de intentos con llave fueron suficientes para ver que daba alguna explosión. Luego lo tire por la cuesta de nuevo y en 5 metros arrancó!! Lo difícil fue frenar al final  sin frenos, ni siquiera el de mano y teniendo además el ralentí alto, con lo cual iba algo acelerado. Pero reduje a segunda y retuvo lo suficiente como para no estamparme contra el hotel. Para mi ha sido todo un reto pues la parte eléctrica es algo que nunca había tocado. Aun queda ajustar bien el encendido, pero de momento arranca y suena bastante redondo. Como ya he comentado, antes de empezar a desmontarlo completamente, quiero comprobar que todo funciona bien, sin fugas, etc… porque sería una faena desmontar, restaurar y montar y que luego tuviese que volver a abrirlo para solucionar problemas. Ya que hace unos años cambie pistones, casquillos de biela, retenes, ajuste de válvulas, y un largo etcétera (ya recuperare alguna foto de esas en papel) mi idea es, si puedo, no abrir el motor.

Y hasta aquí de momento. Ahora estoy con un problema en la refrigeración y el de los frenos, y lo que vaya saliendo. Ya iré contando.

04/12/11 DAÑOS COLATERALES

Y es que el clima junto al mar no perdona tantos años parado. Aunque arranca bien, se calienta en seguida. He revisado el termostato y va bien (prueba de meterlo en agua y ver a que temperatura abre). He desmontado el radiador y parece que no fuga y que no está obstruido. La bomba de agua también parece estar bien. Pero se calienta, así que algo ocurre. Decido abrir el tapón de vaciado del bloque del motor, y sorpresa!, no sale nada, y debería. Señal de que hay un atasco y el agua no corre. Unos días más tarde, decido soltar el manguito que entra en la bomba del agua y podéis ver en la siguiente foto el tremendo atasco que tenia, debido a la cal del agua.

En cuanto meto el dedo para desatascar, sale todo de golpe y se vacía la culata. Vuelvo a montar todo más o menos limpio y ya no se calienta, pero cuando le quito el tapón del bloque motor, sigue sin vaciar nada. Así que hay otro atasco en el bloque. El agua pasa por la bomba y por la culata, pero no pasa por el bloque motor, por tanto aunque la temperatura indica que es correcta (el sensor está en la culata), realmente no se está refrigerando el bloque motor y corro el riesgo de sobrecalentar alguna zona. Como no es fácil de limpiar el atasco con el motor en su sitio (hay que desmontar ventilador, bomba de agua,…) decido dar por zanjadas las pruebas (no más sobrecalentamientos) y empezar a desmontar el motor. En cuanto a fugas, veo que el reten derecho de la salida del diferencial pierde aceite, así que también habrá que sustituirlo.

Los frenos siguen sin funcionar pero no tiene solución sencilla. Hay que cambiar la bomba, tuberías de cobre, manguitos…. Están hechos una M. Me puse a soltar una tubería de los tambores traseros, y como no giraba la rosca, giró el conjunto rosca + tubería, y se partió. Señal del estado en que se encuentra todo el sistema.

Vistos los defectos, pero que el motor arranca y parece que va “bien”, puedo pasar a la acción de desmontar todo el coche y empezar a comprar o reparar las piezas necesarias.

FASE 2: DESMONTAJE

11/12/11 DESMONTAJE DEL MOTOR

Sabemos que hay dos maneras de hacerlo: sacando solo el motor por “arriba” o bien sacar subchasis+motor por abajo. Decido tomar la primera opción, que ya conozco de la anterior reparación. Posiblemente cuando lo monte lo hare optando por la segunda y así dejo todo bien montadito y ajustado antes de “sujetarlo” al coche. Y sin pararme mucho a pensarlo, empiezo a soltar cables, carburador, radiador,…

Como no dispongo de una pluma o bien de una viga o algo para poder acoplar una polea o un pulley, me las tengo que ingeniar para hacerlo como lo hubiera hecho Da Vinci (por decir algo, este tío era un genio y seguro que lo habría hecho mucho mejor que yo). Un sistema de palancas con unas vigas de madera que tenía por casa, unos bloques de hormigón y un gato para ir calzando. La verdad es que me ha costado pero al final ha salido y no he dañado nada (tan solo un poco el frontal, una vez que apoyó el motor demasiado). Pido disculpas al vecino por los ruidos hechos a la 1 de la madrugada, cada vez que calzaba el motor con bloques de madera y se me caían, provocando que el motor cayese a plomo contra el subchasis con un golpe seco.

Al final el motor salió y lo tengo a buena altura para trabajar con él, pero eso será más delante, mientras voy reparando la carrocería.

15/12/11 CARROCERIA

Mi idea es soltar todo lo que va acoplado a la carrocería (sistema eléctrico, subchasis, interior, paragolpes, ventanillas y parabrisas…) y mandarla a reparar y pintar. De chapa está bastante bien la verdad, a medida que desmonto veo que tiene oxido, pero no esta tan podrida como pensaba. El suelo está para cambiarlo entero, ya que tiene varios agujeros, a pesar de que en 40 años os puedo asegurar que se le han colocado muchos parches, alguno de ellos aun visible y ya agujereado otra vez. En el maletero también hay un agujero y el labio inferior delantero también está para cambiar. También tiene un pequeño golpe en el faro delantero del copiloto, pero no es grave. Lo demás no parece estar muy mal, aunque seguiré observando. A día de hoy 20 diciembre ya sólo me queda soltar los subchasis delantero y trasero para dejarlo listo para reparar. La verdad es que he hecho una primera consulta al taller que me han recomendado y he salido contento con el presupuesto que me han dado. Luego saldrán más cosas, pero son gente seria y se dedican en exclusiva a coches clásicos. Se les nota que saben y que les gustan.

Carroceria

ANÉCDOTAS:

Como ya he comentado al principio, 40 años dan mucho de sí, así que he decidido contar algunas anécdotas en cada entrega. Unas las he vivido como conductor,  otras como viajero y otras ni me acuerdo, son contadas por mi madre. Aquí va la de hoy.

Un día en Valencia, al meter la primera para salir de un semáforo, la palanca de cambios se me partió por la base y llegué a tocar con el pomo en el suelo. Menudo susto!! Y vaya pitada el de detrás!!!  El coche iba bien, pero no podía meter marchas. Así que me las ingenié para llegar  hasta casa y ver cómo podía solucionarlo provisionalmente. Había que buscar algo que encajase en la base de la palanca, algún tubo del diámetro adecuado y lo único que encontré fue… una lámpara de pie. Cogí una sierra de metal, y le corté un tramo al tubo de unos 15cm (mas no podía, sino mi lámpara de estudios iba a quedar tan baja que tendría que estudiar sentado en el suelo). El tubo cromado encajaba perfecto en la base sin necesidad de sujetarlo con bridas ni tornillos ni nada. Quedaba hasta chulo!! Un cromado más, una palanca de cambios cortita tipo competi, que había que agarrar entera porque no tenía pomo,… y funcionaba muy bien. Así estuvo unos días hasta que fui a un desguace y compre una palanca “nueva” por dos duros (y digo duros, porque sí, todavía circulaba la peseta por aquel entonces, debía ser el 97-98). Mis compañeros de piso y amigos se morían de la risa con la ñapa de la lámpara!!!

DICIEMBRE 2011-FEBRERO 2012

Hola a todos. Primero pedir disculpas por llevar dos meses sin publicar nada. La verdad es que el poco tiempo que tengo lo dedico mas a desmontar-reparar que a escribir. Además nunca he sido de escribir mucho, la verdad. Tengo que dar las gracias a Gonzalo porque la verdad es que en cuanto le mando algo, en seguida lo publica y eso que además tiene su Mini y su blog, que se ve que si actualiza periódicamente con artículos muy interesantes.

Y ahora a contar cosillas. En estos tres meses he seguido desmontando todo lo que va anclado a la carrocería. Mi idea es dejarla “limpia” para poder llevarla a reparar y pintar. Y eso he estado haciendo. La verdad es que da bastante trabajo, porque aunque no lo parezca, soltar hasta el último tornillo, la ultima goma, el ultimo cable,… lleva su tiempo. Cuando te parece que esta todo terminado, te pones a rebuscar y por aquí debajo te falta una placa que sujeta el cable del positivo, o una goma detrás de la cerradura o un interruptor que activa la luz interior al abrir la puerta. Siempre salen cosas. Lo más importante de todo es llevar siempre un orden, no a la hora de desmontar cada cosa (puedes desmontar el sistema de refrigeración, y luego un subchasis, y luego el sistema eléctrico…), sino a la hora de dejar cada tuerca en su sitio, cada tornillo metido en su pasante… Sino al final te encuentras con un montón de elementos que después no sabes dónde van colocados. Además cuando pides piezas muchas veces no te vienen con los tornillos o tuercas que la amarran a la siguiente y es importante intentar conservarlo todo. Mientras desmontas te parece que te acuerdas de todo, pero a la hora de montar, unos meses después, te haces un lio. Yo por si acaso siempre suelo sacar fotos de casi todo para luego tener una referencia en caso de necesitarlo.

Y así, poco a poco, he conseguido tener la carrocería limpia por completo. Ahora me toca llevarla a reparar y pintar, que es lo único que no quiero hacer yo, más que nada porque no dispongo de espacio ni de medios, no porque le tenga miedo. Seguramente me quedaría peor que haciéndolo un profesional, pero soy bastante cabezón y perfeccionista como para haber obtenido un resultado decente, aunque habría pintado también la mitad del garaje, las bicis de los enanos y toda la chatarrería que tengo almacenada dentro. Por eso es mejor y mas cómodo mandarlo hacer y así aprovecho para tener un poco de espacio y tiempo para reparar y montar el motor, los subchasis, amortiguación… Tengo el garaje “petao” de “trozos” por el suelo, colgados de las paredes, almacenados en baldas…!!!!

Lo que más me ha costado desmontar han sido los ejes superiores de la amortiguación delantera. No había manera de sacarlos, y si no llega a ser porque mi amigo Alejandro me dejó un extractor en condiciones (es la primera vez que utilizaba uno, siempre he hecho las cosas con lo que tenía por casa o con la herramienta española, como dice él, es decir, martillo y un par de…) aun seguirían ahí.

Subchasis y el extractor
Un dato importante: me he comido la cabeza un montón para conseguir o construir la famosa herramienta para comprimir los conos de goma y poder sacar las “trompetas” y resulta que NO hace falta si sacas los brazos de la suspensión. Al quitar el eje del brazo superior, donde apoyan las trompetas, sale el brazo, y luego estas y los conos de goma salen bien. En realidad la herramienta solo se utiliza en el caso de que tengas todo el coche montado (subchasis, brazos, barras…) Así que ya sabéis, no la compréis si lo vais a desmontar entero.

SISTEMA ELECTRICO

Otro elemento importante es el cableado eléctrico. También es fácil de sacar completo salvo por algún punto junto al regulador de tensión. Yo he tenido la precaución de marcar bien cada borne o terminal para después no confundirme a la hora de conectar. Al verlo te das cuenta de que es algo muy sencillo, y si no te paras a intentar entender cómo funciona una bobina, un regulador, un condensador o una solenoide, el resto son cables como los que tienes por casa. Con unos ligeros conocimientos y poniendo mucho cuidado, creo que sería muy fácil clonar todo el cableado. Y esa era mi idea original, pero al final he decidido no hacerlo. Primero porque no es fácil conseguir cables de tantos colores, luego por el trabajo que da, y por ultimo porque al final creo que te sale más caro hacerlo que comprarlo ya hecho. Así que si alguno quiere cambiar el cableado, recomiendo comprarlo ya hecho. Además, salvo algún cable que se ve un poco pelado y algún terminal sucio o mal conectado, el resto está casi nuevo. Si quitas la cinta aislante que lo recubre todo, te das cuenta de que los cables están prácticamente nuevos aunque lleven 40 años pasando electrones por sus hilos de cobre. Espero que cuando lo conecte funcione todo!!!

Cableado Mini

SUBCHASIS

Para mí esto ha sido muy gratificante. Me encanta la mecánica, montar y desmontar, buscarme la vida y conocer las entrañas de las cosas. Y sobre todo ves el estado en que lo sacas y piensas que esta para tirarlo, pero luego lo limpias, le das unas manos de pintura y queda como nuevo. He sacado tierra, barro, grasa, hojas, bellotas…. de todo. Creo que le he debido quitar unos cuantos kilos de lastre al pobre pequeñajo!! Lo mejor de todo para limpiar la grasa es un buen desengrasante. Nada de Fairy ni cosas raras, que luego te deja mucha espuma y hay que frotar bien para quitarla. Un desengrasante industrial, que es muy liquido y te quita la grasa que da gusto. Yo he utilizado el SS25. Es barato y cunde mucho, pero ojo al contacto con la piel porque te la deja seca como la mojama. Trabajad siempre con protección adecuada (no valen unos guantes de látex porque se los come) y gafas de seguridad, mascarilla, hacerlo en una zona bien ventilada… No cuesta nada y te evitas sustos. Para limpiar lo que suelta el desengrasante lo mejor son trapos viejos. Aprovecha esas sabanas viejas que rascan cuando te metes en la cama o el esquijama tan poco sexy de tu mujer o novia para hacer trapos y matas dos pájaros de un tiro. También hay sitios donde se venden restos de ropa vieja echa tiras por dos duros.
El delantero es más complicado de sacar que el trasero y suele tener más grasa por el contacto con el motor. Los tornillos que lo amarran a la carrocería salen bien normalmente, y casi lo que más cuesta es soltar los cables de la batería y las tuberías de frenos y gasolina. En las fotos vemos el antes, tras una limpieza y lijado, y tras pintarlo.

Subchasis delantero antes y después
El trasero está más oxidado pero sale quitando unos pocos tornillos y soltando también los cables y conductos comentados.

Subchasis Trasero antes y después

Una ventaja de tener mucha suciedad pegada, es que esta protege contra la humedad, desgastes,… Hay zonas que las limpias y están prácticamente nuevas, incluso con su pintura original. Tras una buena limpieza (recomiendo primero quitar todo lo posible con una rasqueta de plástico para no rayar y luego limpiar con desengrasante o lo que más se adecue al tipo de suciedad), hay que pasar un cepillo de púas (a mi me ha ido mucho mejor uno de puas de fibra que no los típicos de alambre). Luego unas manitas de pintura y listo. En este caso he utilizado una pintura para metales con propiedades antioxidantes (Duraval Oxilux, a 18€ el bote de 750ml, y cunde mucho). Se venden en cualquier sitio y no tienes que dar minio+pintura+… Todo de una sola pasada, aunque hay que dar varias manos, eso sí, hasta que veas que cubre bien. Hay quien le da antioxidante tipo Oxi-no, como ha hecho nuestro amigo Gonzalo y otros. No sé si merece la pena, ya que es bastante caro. El tiempo lo dirá, pero yo creo que con una buena pintura es suficiente (no soy ningún experto en nada, pero en pinturas menos). Tampoco le he dado imprimación, y ahí sí que creo que me he equivocado porque si pules mucho las superficies de metal luego cuesta que la pintura se adhiera, aunque por otro lado si das imprimación seria un poco inútil el efecto antioxidante, no? todas formas estoy bastante contento con el resultado final. Desde luego el cambio es notable.

Ahora por fin toca empezar a montar algo. Después de tanto lijar, pulir, pintar, etc, por fin se puede ir colocando alguna pieza, que es lo que más gusta. Con los dos subchasis terminados, y una buena cantidad de piezas nuevas, se pueden ir montando las suspensiones, tuberías de frenos, tambores, ejes,… En la siguiente foto ya he empezado a montar los brazos de la suspensión delantera. He decidido pintarlos de rojo para darle un toque deportivo. Además los amortiguadores también son rojos, así que creo que quedara bien.

Montando subchasis delantero

A ver si por fin mando la carrocería a pintar y así tengo más espacio para trabajar a gusto. También he estado restaurando los relojes del salpicadero que han quedado muy bien y apetece montarlos, pero antes hay que arreglar bien todo el salpicadero para que quede acorde. Pero esto será más adelante.
Personalmente me gusta ir alternando trabajos para no cansarme de hacer siempre lo mismo. De todas formas, y para no saturarse, conviene hacer las cosas en su justa medida, es decir, que hay que darle a cada cosa la importancia que tiene (es mi opinión). Si te dedicas a hacer todo perfecto, lo coges con muchas ganas pero te acabas cansando, e igual dejas cosas importantes sin restaurar bien. Por ejemplo, de “nada” sirve dejar los subchasis absolutamente perfectos porque no ganas nada y no se va a ver. Sin embargo el salpicadero si que hay que dejarlo lo mejor posible.

ANÉCDOTA DEL DIA: POLIZONES

Allá por el 96, cuando le hice la última restauración de motor, el coche estuvo lógicamente parado en el garaje cerca de dos meses. Tras arreglarlo y ponerlo en marcha empezó a aparecer un olor raro y desagradable. Me puse a rebuscar y no vi nada. Pero al final, en el puente de debajo de los asientos, por uno de los agujeritos que tiene, vi algo de suciedad. Metí unos alicates de punta y empecé a sacar hojas, trozos de tela, palitos. Uuuuh,… sospechoso, posible almacén de “mielda” y además parecía que el olor provenía de ahí. Pues bien, como había tanta cantidad y por el agujero del diámetro de un dedo era imposible sacarlo, tapé todos los agujeros menos dos, le metí la manguera a presión por uno y por el otro empezó a salir de todo. Hojas, bellotas, piñones (vivía en el campo, en una zona donde había muchas encinas), palitos, trozos de fibras y… de repente, salió un ratón!!! Menudo susto me di!! Un poco más tarde salieron otros dos, más pequeños. Los muy cab… habían anidado bajo los asientos y tenían un almacén para pasar todo el invierno. Aquello olía a mil demonios y me tire un buen rato vaciando todo hasta que por fin parecía que estaba limpio.
Pues bien, ahora que estoy restaurándolo entero y ha quedado desmontado por completo el interior, más de diez años después, he sacado bellotas de todos lados. En el techo, entre la chapa y la tela, tenían otro almacén; en un hueco detrás de los pedales lo mismo, incluso detrás de las cerraduras de las puertas. Es increíble ver hasta donde se te cuelan estos ratoncillos de campo. Para subir al techo solo pueden pasar por los arquillos laterales del parabrisas o por el central de la puerta, y eso es liso, vertical y con un hueco enano!! Como se agarran los tíos!!!
En fin, no eran los únicos polizones. Abajo os pongo alguna foto donde se ve todo lo que he encontrado. Os aseguro que donde ha estado el coche desde aquella restauración no había ni una sola bellota, así que viene de aquella época. Se pueden ver además una especie de capullos que no se de que serán, bichitos varios y hasta un nido de abejas había en el tubo de la entrada de aire al circuito de calefacción. Vamos, estupendo para poner el ventilador en marcha y que empiecen a salir abejas por todo el coche. Menudo peligro!!!

Polizones

21/02/2015

¿Pues no ha pasado tanto tiempo, no? Tan solo dos años y medio desde la última entrega. Vergüenza me da, la verdad, pero es que me cuesta escribir. A ver si ahora que el Mini va bien y que mis hijos ya han crecido un poco tengo más tiempo y lo dedico a continuar esta historia. Pido disculpas.

Y ahora al tomate. Pues no ha llovido nada desde entonces, madre mía! El coche lo uso casi a diario, solo deciros que el primer año le hice 12 mil km. Ahora algo menos quizás, pero lo uso casi todos los días. Es un placer conducirlo y una ilusión constante, no solo por haberlo hecho yo todo, sino por las sensaciones de conducción que da este coche. Prácticamente es un kart con techo: pegadito al suelo, muy manejable, buena estabilidad, sientes cada bache, cada repecho en la calzada,… que os voy a contar.

Voy a intentar seguir una cronología de cómo he ido restaurando el Mini, ayudándome ahora de las fotos que fui tomando en su día, e intentando seguir un orden lógico.

CARROCERIA

Lo último de lo que hablé fueron los subchasis. El motor lo deje apartado en un rincón del garaje y aunque fui haciendo cosillas en él, primero me centré en dejar la carrocería completamente limpia para llevar a restaurar y pintar. Es el único trabajo que no he hecho yo. De esta manera a parte de ganar espacio para trabajar en el garaje, mientras me hacen la carrocería puedo ir reparando motor, transmisiones, interiores y demás.

En la carrocería había que sanear las partes oxidadas, cambiar algunas piezas, arreglar algún golpe, y luego pintarla por completo. No os podéis hacer a la idea de la cantidad de tornillitos, clips, chapitas, molduras, etc… que hay que quitar para dejarlo completamente “desnudo”. Cuando piensas que ya está, salen otras cosillas que no se pueden pintar y hay que quitar. Un trabajo meticuloso. Dejar la carrocería completamente desnuda es además la mejor manera de ver los desperfectos, los óxidos (estos a veces, ni aun así se ven, pero en cuanto rascas un poco…), ver las zonas a sanear y las zonas a cambiar. Por supuesto hay que quitar toda la moqueta interior, el salpicadero, los cables… Aquí os dejo unas fotos del proceso de “vaciado”. Como veis el oxido esta patente por todos sitios. La grasa y el aceite también, y a veces es bueno porque protege la chapa de la corrosión (el que no se consuela es porque no quiere, hay que ver lo positivo).

Aquí por fin completamente vacío y listo para enviar al taller de chapa y pintura.

Y aquí lo tenemos ya en el taller esperando su turno. Luego veréis la diferencia entre como entró y como salió.

Entrando al taller de pintura

Básicamente el coche tenía dos golpes que reparar, uno en el morro y otro en un lateral. El suelo ha sido cambiado por completo, comprado en una pieza. Es la parte que más ha sufrido el paso de los años y ha tenido que ser parcheado muchas veces. De hecho había zonas del piso que tenían varias capas de chapa, tela asfáltica, algo de fibra de vidrio, remaches… La mejor opción ha sido cambiarlo por completo. La unión del piso con la carrocería, lo que llaman las taloneras, lleva muchas piezas, y esas han sido hechas a mano con chapa galvanizada para hacerlas resistentes al paso del tiempo.

Es importante revisar bien todas las zonas a reparar para evitar problemas en el futuro. Otras zonas que suelen estar bastante dañadas son bajo el parabrisas, los jamoncillos (piezas laterales frontales), la zona de las guanteras traseras o la zona del maletero. En mi caso he cambiado también todo el labio trasero posterior y parte del piso del maletero. Aunque había muchas zonas con oxido, estaba mejor de lo que parecía en un principio. Las apariencias engañan y hay que rascar bien para encontrar las zonas dañadas y repararlas. Actualmente hay repuestos de chapa para toda la carrocería, por partes o completas. Pero no penséis que son como las originales. Aunque encajan bien, están hechas de chapa más fina. Mi recomendación es cambiar solo las partes más deterioradas y mantener en lo posible las originales, aunque a veces es mucho más sencillo cambiar una pieza entera que no intentar restaurar, pues no son muy caras y en el fondo da mucho menos trabajo. Hay que valorar cada parte tanto por su precio como por la habilidad de cada uno (o del chapista).

Es importante echar antigravilla en todos los bajos del coche así como en los pasos de rueda. Actualmente existen productos mucho mejores que los de hace años, más resistentes y fáciles de aplicar incluso por uno mismo. Se trata de un producto de consistentica “gomosa” que protege la chapa del polvo y de los impactos de piedrecillas. Se puede pintar encima y el resultado final es rugoso. No dejéis de hacerlo, con el tiempo se agradece.

Y tras un tiempecito en el taller, este es el resultado.

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Bonito, eh? La ventaja de dejar la carrocería desnuda es que se pinta todo mucho mejor y en profundidad. Lleva mucho trabajo pero el resultado salta a la vista. El color elegido ha sido el suyo original. Se trata de un British Racing Green de la época, con código GN29. Este color tiene años de historia, viene de los años 20 en los cuales se identificaban los coches de carreras de un país por su color. Coches tan legendarios como los Aston Martin, Jaguar, Lotus, Bentley… han lucido estos colores en su piel. Pero no todos los BRG son iguales, sino que han ido evolucionando. Los últimos eran metalizados, muy diferentes a este GN29 original de la época. El resultado es magnífico, da gusto verlo y hace mucha ilusión verlo todo perfectamente pintado y reparado. Una base perfecta para una buena restauración.

El techo se ha pintado en blanco, tal como era originalmente. Aquí no me complique mucho y pedí un blanco estándar, parecido al original. No soy demasiado purista y no os podéis hacer a la idea de la cantidad de blancos que hay. Hay muchos Mini que llevaban un blanco denominado Old English White, pero no estoy seguro de si el techo de este era así. Sencillamente no me compliqué.

Una cosa más: he comentado que he cambiado el piso completo, en una pieza. Pues bien, este suelo es algo diferente al original. Viene preparado para el cambio más moderno, el denominado de varillas, y como mi cambio es de los antiguos, de cañonera (es un Authi fabricado en España y creo que todos se hicieron así, no estoy seguro), hay que hacer una pequeña adaptación para sujetar bien la cañonera al piso. Es algo sencillo, pero tenedlo en cuenta y que no os extrañe si no encaja todo bien. Por otra parte este piso no lleva unas pequeñas pestañas que sirven para sujetar las líneas de gasolina y frenos que van pegadas por su parte inferior. Nada grave tampoco, pero la verdad es que es más fácil de montar todo si las llevan incorporadas. Se pueden hacer esas pestañas y soldar, pero hacedlo antes de pintar y galvanizar para obtener mejores resultados.
Con esto doy por terminada la sección de carrocería, como os he comentado lo único que he mandado hacer en un taller. Y con cambio de sección, veamos otras anécdotas.

ANÉCDOTA DEL DIA

El coche originalmente llevaba unas barras acopladas al parachoques denominadas mataburros y las había de diferentes tipos. Desconozco si eran un extra o venían así de serie, el caso es que no duraron mucho tiempo. Cosas de niños y de una madre “aventurera”. Nos encantaba subirnos a ellas, agarrarnos como podíamos y circular por el jardín de casa con mi madre al volante dando frenazos (suaves, claro) para hacernos caer. Poco duraron las pobres. La verdad es que eran un poco feas para mi gusto, aunque debían ser prácticas para aparcar “a oído” y no dañar los parachoques o los faros, cosa fácil pues sobresalen bastante y como el Mini es tan bajito, quedan a una altura ideal para romperse aparcando. Veamos estos mataburros y unas fotos de la época. Que tiempos!!!
En esta primera foto se ve solo un trocito de la parte trasera. También estamos yo y nuestro perro, Zisco, mi gran amigo del alma. Calculo que yo debía tener unos tres o cuatro años así que debe ser del año 74.

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En la siguiente foto vemos las barras delanteras, que feas eran, la verdad. El niño es mi primo Jaimolas, elegantemente vestido con su indumentaria de domingo y con un cochecito de esos de pedales de la época. También debe ser del 74. Se ven las llantas de 10 pulgadas Speedwell que todavía conservo y llevo puestas, y que tampoco estoy seguro de si eran de serie en algunos modelos o fue un capricho de mi padre, gran amante de los coches. Si vierais su 600 de soltero con llantas y separadores… por ahí tenía alguna foto, pero eso es para otra ocasión.

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En la siguiente vemos a mi hermana Bea y mi hermano Javier con una gran nevada. Es del 82 y como se ve ya no quedaban barras en los paragolpes. Y posteriormente una junto al otro bólido de la casa, el Seat 124 de mi abuela. Veo las fotos ahora y veo el Mini en mi garaje y me parece mentira que sea el mismo.

SALPICADERO MINI COOPER

El salpicadero original del 850 es muy básico: un ovalo en el centro con tres relojes. Uno central más grande con el indicador de velocidad, nivel de gasolina y varios testigos (intermitentes, largas,…) y dos laterales más pequeños que indican presión de aceite y temperatura del refrigerante. Aunque da suficiente información del coche, hace ya muchos años que conseguí comprar en un desguace uno completo de Mini Cooper español por muy poco dinero y es el que tengo instalado. Este lleva 4 relojes pequeños (temperatura, voltímetro, nivel de gasolina y presión de aceite) y dos más grandes con el velocímetro y el cuentarrevoluciones. En los dos extremos laterales lleva alojamientos para unos aireadores.

Cuando lo compre no estaba en muy buen estado, entre otras cosas tenía un agujero más para otro reloj “extra”. Además estaba partido en los cantos por varios sitios, y los huecos para los relojes no tenían el diámetro correcto. Todo se repara bien con resina de poliéster y un poco de fibra de vidrio. Lo peor es que la superficie tiene un acabado un poco rugoso, y al lijar las reparaciones eso se pierde. En su día yo coloque un ecualizador-amplificador por detrás del panel, bajo los relojes, cosa que ahora voy a suprimir y también me tocara reparar (se puede apreciar en la primera foto, junto con el radio-casete de la época, con panel frontal extraíble. Guau!!)

Así es como lo he llevado unos cuantos años. Ahora toca desmontar y reparar de nuevo, esta vez bien a fondo.

Para dejarlo bien hay que hacerle muchas cosas. En primer lugar recomiendo renovar toda la instalación eléctrica .Es bastante sencilla pero hay que tener cuidado de marcar todo bien para hacerlo igual. Tened en cuenta que el salpicadero es bastante delicado y no conviene montarlo y desmontarlo muchas veces porque, al menos yo, no he conseguido encontrar una manera sencilla de colocarlo sin tener que forzar por algún lado. Así que merece la pena dedicar un tiempo a la instalación eléctrica para que luego no falle nada y tengas que volver a desmontar con riesgo de romperlo. Luego hay que restaurar los relojes. Los originales no son fáciles de conseguir, y ya que los míos lo son me ha tocado quitar los aros exteriores y cromarlos, limpiar bien las esferas y los cristales, pintar las agujas, engrasar bien los mecanismos… incluso he tenido que cambiar la aguja de la presión de aceite porque estaba partida. La iluminación de los relojes es bastante escasa así que también conviene dedicar un poco de tiempo para dejarlo lo mejor posible. Yo he puesto bombillas de leds y mejoran, pero creo que todavía se podría mejorar más (sobre todo los dos relojes grandes dejan mucho que desear).

En los huecos que lleva en los extremos para los aireadores, como el 850 no va preparado con los conductos para los mismos, desde el principio instale unos altavoces. En esta ocasión voy a intentar mejorar el resultado. He encontrado unos aros cromados para colocar sobre los aireadores, que voy a utilizar junto con unas rejillas de altavoz viejas, para construir unas “tapas” decentes.

Estoy bastante satisfecho con el resultado final, aunque siempre se puede mejorar, y como seguro que no es la última vez… Antes de montarlo definitivamente, aseguraos que no va a quedar por detrás nada sin colocar y que todo quede bien sujeto, que luego vienen los ruiditos incomodos y vibraciones (que habrá de todas formas, pero hay que minimizarlos). El acceso a la parte de detrás una vez montado es bastante limitado. Por ultimo decir que existen réplicas de estos salpicaderos muy decentes y seguramente más resistentes. Nunca he necesitado comprar una, pero estoy seguro de que encajan bien y son muy parecidas. Y el precio es muuucho mejor. Hoy en día, por un salpicadero original como este se paga bastante, creo que demasiado, y en mi opinión, que no soy demasiado purista, no merece la pena. Este es mi resultado final.

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Recuerda: Si tienes un Mini clásico y quieres contar tu historia y proceso de Restauración, ponte en contacto conmigo en:hola@restaurandounmini.com


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