Llega el día en que te avisan que tu Mini ya está pintado. El camino hasta el taller se hace muy largo y vas en el coche pensando todo el rato como habrá quedado, si los colores elegidos serán los correctos, si te lo habrán pintado perfectamente, si se habrán acordado de pintar las piezas…

Al final llegas y te encuentras con un coche que no reconoces:

Mini pintado

Y un vídeo del momento: