Cuestiones del destino (y aunque ya lo habíamos hablado) han hecho que el Mini de Xavi se deje ver por mi garaje para pegarle una buena limpieza de cara. Y es que 6 años parado han hecho mella en este Rover Mini MkIV.

A punto de darle puerta y cambiarlo por un Opel Kaddet City, en el último momento no se cerró el trato y ya cargado en la grúa decidió dejarse caer por mi garaje para hacer compañía a mi Mini.

Mini de Xavi en el garaje

Xavi, el dueño, sabía que yo, a pesar de tener otros proyectos en marcha iba a dejarlos de lado para ponerme manos a la obra con su Rover Mini y dejárselo en condiciones óptimas para poder volver a rodar con él y disfrutarlo.

Con lo que manos a la obra pues tiene mucho trabajo por delante:

– Sanear algunas partes del suelo
– Sustituir subchasis trasero podrido
– Montar hi-los y cambiar amortiguadores
– Cambiar sistema de frenado (tambores traseros, discos delanteros, pastillas, latiguillos metálicos…)
– Sustituir y adaptar asientos Porsche
– Puesta a punto
– Las mil y una cosa que vayan surgiendo

Por cierto, me he hecho una lista en Wunderlist, como expliqué en herramientas digitales que te pueden ayudar en una restauración, y llevo el listado de tareas ahí.

Comenzando con la restauración

Lo primero, elevar el coche para poder acceder a la parte de abajo del vehículo: gato, borriquetas y vaso para quitar las ruedas traseras y ya lo tenemos en el aire.

Mini levantado

Consejo: si vas a trabajar debajo del Mini (o cualquier otro coche), asegúrate de que el coche esté bien falcado ya que es muy peligroso meterse debajo de un coche inestable. Te aconsejo que pongas debajo del coche las ruedas que has quitado, te despejaran el espacio y es un elemento de seguridad ante cualquier problema.

Luego toca despejar el maletero quitando la batería, la rueda de repuesto y sacando el depósito de gasolina para vaciarlo pues llevaba muchos años con el combustible en su interior y ya os podéis imaginar cómo estaba. Bueno no os lo imaginéis, os pongo una foto para que lo veáis con vuestros propios ojos.

Maletero y depósito Mini

Ahora es el turno de ir quitando el final de la línea de escape, vaciar del circuito el líquido de frenos e ir soltando los tornillos que anclan el subchasis trasero al chasis ya que este va fuera por estar con algunos podridos.

Lo siguiente ha sido empezar a desmontar cosas que a la hora de trabajar molestan: capó, parrilla frontal, claxón… con todo eso quitado hemos podido acceder al arranque que lo hemos desmontado para comprobar que funciona y para ver que tal están las escobillas.

Con el arranque desmontado, volvemos a la parte de atrás para ver si el tubo de escape se suelta ya que si no lo quitamos no podremos sacar el subchasis. La verdad es que ha costado soltarlo ya que estaba muy encajado y hemos necesitado WD-40, pistola de calor, un martillo, cortafríos y mucha paciencia…

Soltando el tubo de escape del Mini

Pero al fin se ha conseguido y por lo tanto es el turno de proceder a desmontar el subchasis trasero. Éste va cogido al chasis por los amortiguadores (las tuercas están dentro del maletero), por dos tornillos horizontales a cada lado de la parte delantera del subchasis y por dos tornillos verticales a cada lado en la parte trasera del mismo. Con estos 8 tornillos y 2 tuercas quitados el subchasis cede y se suelta del chasis. Además hay que soltar el cable positivo que va a la batería pues va cogido con unas abrazaderas al subchasis, la tubería que viene de la parte delantera y que llega a la “T” anclada al subchasis y el cable del freno de mano.
Parece fácil pero en el caso de este Rover Mini que ha estado parado durante tanto tiempo, la oxidación ha hecho estragos y varios tornillos se ha partido dificultando mucho la faena, entre ellos uno de los delanteros con lo que ahora toca comerse el material con una broca sin dañar los hilos y luego repasarlo con un macho.
También han salido podridos en el chasis, algunos superficiales que se irán con la radial y un cepillo de alambre y otros más graves como el señalado en la fotografía que se masillará con masilla de aluminio.
Sacando el subchasis

Es el momento de desmontar los brazos y todo aquello que nos sirva (el subchasis no podremos aprovecharlo ya que se encuentra algo debilitado por el óxido) y empezar a montar poco a poco todos los elementos que van sobre uno en buenas condiciones.

Subchasis quitado

Encendemos la chorreadora de arena y empezamos a limpiar piezas para montarlas en el nuevo subchasis. Al final después de mucho limpiar, de sustituir piezas como amortiguadores, montando gomas nuevas y engrasando de nuevo llega la hora de volver a ponerlo en su sitio.

Subchasis trasero montado

Subchasis trasero montado