Un paso muy importante una vez que tenemos saneados los suelos, es el sellado y el antigravillado de toda la parte baja del vehículo, incluyendo las aletas y pasos de rueda.

Tenemos cubierta una primera parte imprimando la chapa, cerrando el paso al óxigeno y por lo tanto conseguimos que no se oxide. La segunda parte de este proceso es sellar todas las juntas y soldaduras realizadas. Esto hará que el agua no penetre por esos pequeños agujeritos o poros que se nos han podido quedar abiertos.

Por lo tanto, hay que ir aplicando en todas las juntas, una masilla de poliuretano que se pueda pintar. Se venden en tubos, hay de varios colores y la tienen muchas marcas tales como Ceys, Sika o 3M. Se venden en grandes superficies de bricolaje.

Para que no sea tan espesa, se le puede ir dando con un poco de disolvente y un pincel, esto hace que resbale más y entre en todos los sitios.

Una vez, sellado todo el vehículo, pasamos a darle la capa de antigravilla.

Antiguamente, los bajos se pintaban con una pintura especial basada en caucho o bien alquitrán. Otro método era pintar los bajos con aceite usado de motor poniendolo en una pistola de limpiar o petrolear, se pintaba toda la zona baja del coche y después se dejaba que escurriera, se hacia una pasadas por caminos de tierra en donde hubiera polvo. Con esto se conseguía una buena capa protectora, después al cabo de unos días se podia pintar otra vez de aceite y polvo.

Pero eso ya es el pasado, hoy en día, se aplica en los bajos la antigravilla.
La antigravilla es un revestimiento que hace de capa protectora ya que es de tipo rugoso y algo gomoso. Esto sirve para ir amortiguando los golpes que provocan las pequeñas piedras. En vez de golpear directamente sobre la chapa e ir haciendo pequeñas perforaciones que a la larga provocarían óxido y corrosión, al aplicar la antigravilla, golpea sobre esta y no provoca daños. Además actua como antisonorizante, es elástico y flexible.

Se aplica con una pistola especial que bien se le acopla unos botes o bien se hecha en el vaso de la pistola y se aplica mezclándola con un poco de disolvente para hacerla más líquida.